Grandes ideas para espacios pequeños.

Segunda parte.

En la publicación de la semana anterior ―desde el blog de PAS Interiorismo― hacíamos referencia a la problemática que supone en la actualidad la falta de espacio en las sociedades modernas. Nuestra intención es continuar aquí brindándoos sencillas ideas que os permitan aprovechar cada centímetro de vuestra casa aunque sea un espacio pequeño . Después de todo, como decía el célebre arquitecto suizo Le Corbusier, esta siempre debería ser: «un estuche de vida, la máquina de la felicidad».

Os hablamos de la importancia de combinar funcionalidad con accesibilidad en esa búsqueda de amplitud. Pero lo cierto es que ocupamos un espacio tridimensional. Pese a que estamos acostumbrados a analizar el área de nuestras viviendas en metros cuadrados. Esta realidad nos invita a reconocer la posibilidad de dobles alturas como un recurso más que apropiado. En tal sentido ―siempre que dispongamos de un mínimo de 3.5 m―, podremos aprovechar la altura de un salón para construir un altillo en el cual incluir a su vez un dormitorio. Tal como se ve en los loft que ilustran estas palabras.

Aprovechamiento espacios  Ideas para espacios peqeuños

En las imágenes, además notaréis que la amplitud está directamente relacionada con la luz ambiente. Si nuestra propuesta pasa ―como en los casos que os enseñamos― por zonificar una estancia a partir de una división por niveles, deberemos tener presente que, a menos paredes ―o a más ventanas―, más luz. La aplicación de estructuras de separación transparentes o huecas, irán también en sintonía con esa apuesta. Y así no desvirtuaremos el carácter diáfano de una estancia.

Otras opciones.

No obstante, si en la vivienda que estáis pensando redecorar la opción de luz natural no es la más viable, recordad que también podéis combinar ciertos materiales que son aliados a la hora de amplificar la luz. Por ejemplo superficies brillantes, acero, aluminio, cristal, etc. En cualquier caso, la iluminación artificial también puede resultar útil a la hora de contrarrestar indeseadas sombras rinconeras. O la luz excesivamente plana de una habitación. Lámparas de pie rebotando contra el techo o focos empotrables, podrán en tal sentido, permitirnos ganar volumen. Al tiempo que aportan sensación de altura, confort y dan vida a nuestro hogar.

Color.

Íntimamente ligado con la luminosidad está el color. Quien consigue en muchos casos multiplicar el efecto de luz. Una buena opción al respecto podría ser emplear tonos crudos, tostados o beis. Si contáramos con un dormitorio alargado, podríamos  incluso ―dentro de una misma paleta tonal― aplicar diferentes intensidades. Reservando así un tono más débil para laterales y cielo raso, y pintando de un color más vivo la pared del fondo. Estaremos de esta forma, no sólo disimulando desigualdades o carencias. Sino también ganando altura, sensación de proporción y ―en consecuencia― generando equilibrio.

Está claro ―como adelantáramos en la entrada pasada― que resulta absurdo intentar encajar una vivienda estándar de 80 m2 en un piso de 40 m2. Pero esperamos que las propuestas que os hemos planteado, os sirvan para sacar el máximo provecho a vuestro hogar. Tanto si os ha servido, como si queréis comentarnos ciertas cuestiones al respecto o bien hacernos alguna consulta, no dudéis en escribirnos. Con todo, os instamos a seguirnos, pues estaremos aquí la semana próxima con más ideas originales sobre reforma e interiorismo