De lo que fue a lo que vendrá

Esperamos que ―tal como hemos hecho nosotros― disfrutarais al máximo con nuestras recomendaciones del Open House Madrid.

Queríamos aprovechar esta entrada para retomar el tono eminentemente funcional de este espacio. Proponiéndoos una serie de recomendaciones para combatir el frío.

Porque si después de haber visto siete temporadas de una de las series con más producción de todos los tiempos ―Juego de Tronos― aún no os habéis enterado: «se acerca el invierno». Y como en PAS Interiorismo somos más de prevenir…

En contra el frío

Entre los procedimientos más comunes de aislamiento destacan el revestimiento de paredes con aislantes térmicos internos. Éstos nos permiten reservar una cámara de aire en medio, o bien el novedoso Sistema SATEsistema de aislamiento térmico exterior― que supone el empleo de placas fundamentalmente de poliestireno. Adheridas a la fachada desde el exterior, permiten aislar nuestras viviendas del frío, así como del calor.

En cualquier caso, la clave pasa siempre por realizar un apropiado aislamiento de las superficies exteriores. Muros, cubiertas, etc., así como de los espacios no calefactados ―medianeras, tabiques, etc.― en pro del ahorro ―energético, pero también económico―.

En pro del ahorro

La compañía multinacional Saint-Gobain ―referente en el sector de la construcción― realizó hace años un estudio revelador que nos decía que una vivienda europea con un aislamiento básico gasta en torno a unos 1000€ en calefacción anual.

No obstante, conforme se incrementa el espesor, el gasto desciende a menos de la mitad, rozando incluso un 10% de dicho importe en casos en los que el sistema de aislación se considera hermético.

La prioridad en una casa unifamiliar, por tanto, probablemente pase por corregir, en la medida de lo posible, el sobrecalentamiento o enfriamiento excesivo. Estudiando la condensación, permeabilidad al aire, etc. Y, siempre que puedan escogerse, es preferible la orientación de las ventanas al sur, fuente de calor gratuita.

Optando asimismo por materiales con inercia térmica que acumulan el calor solar, como el granito o el hormigón.

Si se trata de una vivienda en un bloque de pisos existen dos posibles actuaciones: proponer una rehabilitación energética de todo el edificio o ―probablemente más factible― aislar el piso con algún tipo de trasdosado autoportante que nos permita colocar en medio una cámara aislante no hidrófila, creando así una circulación convectiva del aire, evitando condensaciones.

En cuanto a la carpintería sería prudente optar por madera o PVC, dado que el aluminio favorece al escape de calor al tratarse de un metal conductor.

Y en relación al vidrio, convendría colocar un doble acristalado creando una transmisión térmica menor ―calor que circula entre dos ambientes―: a medida que se incrementa el espesor de la cámara o aumenta el número de lunas, se beneficia la capacidad aislante del ambiente.

Esperemos que os resulte interesante el artículo. Ya sabéis que podéis consultarnos para vuestros proyectos.

En la próxima entrada, continuaremos dándoos recomendaciones para aislaros del frío, pero esta vez desde el interior.

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