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En nuestra última entrada os hablábamos de los distintos sistemas de calefacción: características, eficiencia, etc.

Y, aunque más no sea por estadísticas, es probable que fuera una de las primeras veces que oíais hablar de suelos radiantes.

Hemos querido por ello ahondar en un sistema de calefacción que ―aun siendo el más empleado en la actualidad en obra nueva― continúa siendo un gran desconocido para buena parte de la población.

Sin más dilación, os invitamos a descorrer el tupido velo que os privaba de conocer al sistema de calefacción más discreto ―y probablemente también el más eficiente―: el suelo radiante ―o, si lo preferís así―: la calefacción invisible.

 

Qué son los suelos radiantes

 

Te contábamos en nuestro post anterior que el suelo radiante supone un ingenioso sistema de entramado de tuberías embutidos en el suelo. Su eficiencia radica en la posibilidad de calentar un ambiente de forma similar a como lo hacen los radiadores de pared, pero con una temperatura menor ―aproximadamente la mitad―. Esto se traduce en una considerable reducción del consumo.

Es cierto que no calienta el ambiente de forma tan rápida ―al ser diseñado para uso continuado―, pero la particularidad de que la calefacción discurra por el suelo posibilita ganar espacio o al menos no condicionar nuestra decoración.

Es un sistema eficaz, físicamente demostrable: un sistema de cañerías calienta primero el suelo de tarima u hormigón, permitiendo luego ascender el calor por toda la casa ―pues sabemos que el aire caliente tiende a subir―.

Se cree en efecto que está inspirado en el Hipocausto ―se han encontrado restos del Siglo I a.C. que lo confirman―: un sistema de calefacción inventado por los romanos que dirigía la energía térmica producida por un horno de leña a través de un falso suelo permitiendo calentar el ambiente―.

  

Cómo funciona realmente el suelo radiante

 

El suelo radiante puede utilizar varios sistemas a la hora de calentar el agua: bomba de calor, caldera o incluso energía solar.

Lo importante es que una vez calentada el agua ―se recomienda no sobrepasar los 35º para evitar problemas circulatorios― recorre todo el circuito instalado incrementando así la temperatura.

  

Qué debes saber antes de instalar suelo radiante

  

Tarda más en calentar una estancia de cero, de acuerdo, pero es algo que puede solventarse fácilmente instalando un sistema de control inteligente ―reemplazando los clásicos termostatos―.

Y también es evidente que es un sistema que requiere una instalación costosa o una reparación más engorrosa ―dado que supone levantar el suelo para colocar o reparar los tubos―.

No obstante, está demostrado que a la largar acaba siendo un sistema mucho más rentable. Y no solo por su eficiencia energética o su estética, también por su eficacia a la hora de distribuir uniformemente el calor por toda la casa, en vez de centralizarlo en torno al radiador.

 

Qué debes saber antes de instalar suelo radiante

Por todas las razones que os hemos comentado, en PAS Interiorismo apostamos claramente por el suelo radiante.

Sí, puede suponer un desembolso inicial superior al de la instalación de radiadores, pero acabaréis beneficiándoos con el tiempo ―el consumo de energía en nuestro hogar puede reducirse hasta un 30%―.

No dudéis en consultarnos o en pedirnos presupuesto para vuestras reformas de obra o decoración si estáis pensando en hacer reformas de este tipo u otro. Nos despedimos hasta la próxima, deseando que la información recogida aquí os resulte útil.